Las desigualdades socioeconómicas provocan una gran pérdida de salud en la infancia y adolescencia

El nuevo informe Nivel socioeconómico y estilos de vida de la población infantil y adolescente en España de la Gasol Foundation analiza los efectos de las desigualdades sociales en los hábitos de salud de la población infantil y adolescente en España

  • 16 días más al año frente a la pantallas y 6 días menos de actividad física moderada o vigorosa, algunas de las consecuencias de las desigualdades sociales.
  • El nivel de estudios, el estatus laboral de las madres y padres y el entorno donde crecen los niños y niñas juegan un papel clave en sus estilos de vida y su estado de salud, según el nuevo informe.
  • En la mayoría de casos, el nivel de estudios de los adultos es el factor socioeconómico más determinante de los estilos de vida de la población infantil y adolescente.

Madrid, 10 de julio de 2024. El nivel socioeconómico de las familias es uno de los factores determinantes de los estilos de vida de los niños y niñas y, en consecuencia, los estilos de vida de aquellos que viven en entornos más vulnerables están más deteriorados. Así lo recoge un nuevo informe específico elaborado con datos del estudio PASOS de la Gasol Foundation —fundación de los hermanos Pau y Marc Gasol cuya misión es prevenir la obesidad infantil—, que ha analizado los hábitos de salud de 3.201 niños/as, de 8 a 16 años, de toda España, y que presenta conclusiones especialmente preocupantes respecto a las familias que viven en situación de vulnerabilidad socioeconómica.

“Con este nuevo informe derivado del estudio PASOS, la evidencia científica continúa indicando que los factores socioeconómicos son una pieza fundamental para entender qué determina las oportunidades de crecer de forma saludable”, ha comentado el Dr. Santi F. Gómez, director global de Investigación y Programas de la Gasol Foundation e Investigador Principal del estudio PASOS. “Es imprescindible y urgente tomar medidas estructurales y desplegar intervenciones comunitarias de promoción de hábitos de vida saludable que sean sensibles a las desigualdades socioeconómicas”.

“La evidencia científica ha demostrado desde hace años que la obesidad infantil es un problema sistémico, influido por una cascada de factores sociales”, ha comentado Mónica  García, la ministra de Sanidad. “Esta visión nos obliga a abordar la obesidad infantil no solo desde la perspectiva “sanitaria”, sino de la salud integral de la población infantil, considerando aspectos económicos, educativos y comunitarios que afectan a los niños y sus familias”.

El informe “Nivel socioeconómico y estilos de vida de la población infantil y adolescente en España” de la Gasol Foundation ha sido posible gracias al compromiso de la Fundación Barça, colaborador principal del estudio PASOS desde 2022; y Fundación Occident, colaborador principal PASOS desde el 2024. El estudio también cuenta con el apoyo de los aliados saludables del estudio: Banco Santander, Grupo IFA y Fundación CSAI del Ministerio de Sanidad; y ha sido realizado gracias al trabajo del consorcio PASOS 2022-2023, formado por 14 grupos de investigación de toda España. 

Principales resultados del Informe sobre el nivel socioeconómico y los estilos de vida de la población infantil y adolescente en España [Acceso al informe completo AQUÍ]

> Actividad física: El nivel de estudios de las madres y padres o tutoras/es legales es la variable para la que se observan mayores diferencias en los minutos dedicados a la actividad física moderada o vigorosa por parte de los niños y niñas: tener o no estudios universitarios representa 11,5 minutos de diferencia diarios, casi 70 horas menos al año en el caso de los niños/as cuyas madres, padres o tutoras/es legales no tienen este nivel de estudios.

La desigualdad se incrementa al combinar las 3 variables de nivel socioeconómico —nivel de estudios, estatus laboral y renta media por persona/año de la sección censal de residencia—, y es que los niños y niñas con unas peores condiciones socioeconómicas dedican 23 minutos menos al día a la práctica de actividad física moderada o vigorosa, lo que supone más de 11 horas al mes y casi 140 horas al año menos (casi 6 días completos al año). 

> Uso de pantallas: También para el tiempo de uso de pantallas entre semana, la variable de nivel socioeconómico para la que se observan mayores diferencias es el nivel de estudios de las madres, padres o tutoras/es legales, alcanzando 50 minutos más al día entre los niños/as y adolescentes con progenitores sin estudios universitarios.

Combinando las tres variables, la población infantil y adolescente más expuesta a la vulnerabilidad socioeconómica estaría dedicando unos 16 días completos más en un año al uso de pantallas. A lo largo de su crecimiento, entre los 8 y los 16 años, serían alrededor de 4,2 meses completos más dedicados al uso de pantallas. 

> Alimentación: Al igual que con el sueño, la variable de nivel socioeconómico para la que se halla una mayor diferencia en el nivel de adherencia a la dieta mediterránea es el nivel de estudios de las madres, padres o tutoras/es legales; concretamente 0,84 puntos menos en una escala de 16 puntos.

Al mismo tiempo, los resultados indican que el porcentaje de población infantil y adolescente que presenta un nivel bajo de adherencia a la dieta mediterránea es un 11,5 % mayor entre la población más expuesta a las desigualdades socioeconómicas; alcanzando ya a más de un 20 % de esta población.

>Sueño: El porcentaje de población infantil y adolescente que cumple con las recomendaciones de horas de sueño entre semana es casi un 10 % menor entre los/las menores cuyas madres, padres o tutoras/es legales no tienen estudios universitarios.

Al combinar las 3 variables de nivel socioeconómico se observa que más de un 63 % de la población infantil y adolescente más favorecida cumple con las recomendaciones de sueño mientras que dicho porcentaje es un 14,7 % menor para la población más vulnerabilizada. Esta cifra es ligeramente inferior en el fin de semana (9,2 %).

> Malestar psicológico: El porcentaje de población infantil y adolescente que declara sentirse preocupado/a, triste o infeliz es alarmante, ya que supera  el 30 % en todos los casos; aunque de todas las variables analizadas es en la que se hallan menores diferencias según nivel socioeconómico. 

Dicho porcentaje es un 2,4 % mayor en la población expuesta a un menor nivel socioeconómico.

> Estado de salud percibido: Teniendo en cuenta las 3 variables de nivel socioeconómico, el estado de salud percibido es 6,4 puntos mayor, en una escala del 0 al 100, entre la población más favorecida. En global, la población infantil y adolescente autopercibe su salud en 79,4 puntos, siendo un valor menor al deseado en población infantil y adolescente de 8 a 16 años.